jueves, 8 de marzo de 2018

SOLUCIONES PRÁCTICAS A LA GESTIÓN EDUCATIVA

SOLUCIONES PRÁCTICAS PARA LA GESTIÓN EDUCATIVA



Hoy en día, las instituciones educativas se ven inmersas a los cambios de la modernización. Vemos con gran preocupación, como se busca vincular la gestión de procesos con la gestión educativa y que ello, es una gran propuesta, pero que se ve estancada ya que muchos de los soportes del MINEDU (SIAGIE - SIMÓN- etc.) muestran una gran desventaja cuando presentan debilidades en su uso. La empresa Quality Certificate Organization SAC, busca orientar y apoyar con tan grande responsabilidad, pero que no solo soluciona este gran dolor de cabeza para las instituciones, sino que te plantea 4 soluciones alternativas, para que logres sistematizar desde un reconocimiento internacional.

Esta propuesta, es sumamente ventajosa para las instituciones que son conscientes que los órganos reguladores educativos (SINEACE - MINEDU) invitarán a muchas instituciones educativas a contar con una certificación de calidad y si no la tienen, pues pasarán a la lista de cierre.

miércoles, 14 de febrero de 2018

EXTRAÑANDO MI NIÑEZ

He llegado emocionada a Tarapoto, que me recibió con un olor que hace muchos años no lo percibía, el olor me llevó a mi niñez: es el olor de la tierra húmeda, pues media hora antes de mi arribo la ciudad selvática tuvo la visita de la lluvia.
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Como si fuera una gran máquina del tiempo, mis pasos por esa tierra húmeda golpeaban mi pecho, pues recordé a mis abuelos, su cariño y su gran recibimiento al vernos llegar de la capital a la incontrastable ciudad de Huancayo.
Seguí caminando, y abordamos la moto taxi, mientras nos movíamos con el vehículo y  nos llevaba a nuestro hospedaje recordé a mi padre, el hombre que veía al mundo con tanta pasión y actitud por la mejora de nuestra sociedad. El viento golpeaba mi rostro y a la vez me golpeaba la pena de no poder conversar con él.

Extraño mi niñez, no tengo reparos en decirlo, quien no considera que la niñez es una etapa en la que la presencia de las personas que te aman y cuidan son lo mejor que tienes.
No podré olvidar las frases de esas tres grandes personas que fueron extraordinarias:
Mi mamá Cirila: "ahorra para la vida", papá Benjamín "hija obedece a tus padres, ellos saben porque te corrigen" y mi padre Jorge "hoy vencemos, hoy ganamos la batalla".

Te amo papá, te extraño no sabes cuánto, no he podido llorarte como he deseado porque no he tenido la oportunidad de estar sola, hoy que me encuentro lejos de Jorgito y de Carlos puedo decirte que haz dejado un gran vacío en mí, que solo tus consejos me han mantenido bien, que he logrado mis sueños y sigo soñando, pero no puedo negarte QUE TE EXTRAÑOOOOOO.

hoy creo que podré llorarte como he querido.... te ama, tu reina....

domingo, 20 de agosto de 2017

Calidad: un sendero inherente a la vida


Aún recuerdo las constantes conversaciones que mantenía con mi padre, pues siempre él me escuchaba y me ayudaba a optar por un camino. Recuerdo claramente que la primera vez que se cruzó la palabra calidad en nuestros diálogos fue cuando me cuestionó la decisión de estudiar una carrera que “no me daría grandes satisfacciones” y –a criterio suyo y de muchos- no era de prestigio.

La decisión fue estudiar Literatura en la UNFV, a pesar que mis padres no estuvieron de acuerdo, no dudaron en apoyarme; no olvidaré la frase que mi padre dejó en ese momento: "El tiempo nos dará respuestas a las acciones del hoy…”[1]

Valgan verdades, la universidad que me abrió sus puertas tenía en ese entonces (2005) conflictos políticos y muchas deficiencias. Ingresamos 80 y solo terminamos la carrera 12 personas de la base inicial.

Cuando culminé la carrera, mi padre y yo volvimos a tocar el tema, él me preguntó qué haría como crítica literaria, dónde trabajaría, qué beneficios me brindaba la universidad como egresada, etc. Aún recuerdo, que me encontraba con un espíritu muy positivo y avasallador; le respondí que trabajaría en lo que había estudiado, que ya había encontrado trabajo como orientadora en la Casa de la Literatura y que por ahora, no esperaba más de mi universidad, pues consideraba que mi aprendizaje durante los cinco años había hecho de mí una persona competente y de prestigio profesional; estás acciones las respaldaba con trabajos de investigación, ponencias nacionales e internacionales –en realidad estuve volando demasiado-.

Cuando los años pasaban y mi carrera como crítica literaria se iba limitando a un área, veía que presentarme con orgullo de mi alma máter no era suficiente; en una entrevista personal para renovar contrato en la Casa de la Literatura Peruana, me preguntaron ¿Es usted una profesional de Calidad?, afirmé con un sí muy enérgico, pues me creía la mejor en mi campo, tenía meses en perfeccionarme en todos los requisitos que se nos exigía.[2] Increíblemente,  pasaron tres largos años, en las que me dediqué a lo mismo; me di cuenta que mi vida se volvía aburrida.

Las veces que me encontraba con mi padre con el pretexto de tomarnos un café en jirón de la Unión era para escuchar su pregunta: ¿Qué más Regina?, ¿qué sigue en tu vida?, en una de esas conversaciones, afirmé lo que alguna vez mi padre me dijo “el tiempo nos dará respuestas…” era verdad.

Tomé decisiones para evitar ser catalogada como “un desperdicio” en el ámbito profesional, empecé a incursionar en la docencia, pues fortuitamente llegué a capacitar a docentes, incursioné en el teatro, en la narración oral de cuentos, en fin; y al cerrar el telón de cada una de mis actividades, encontraba las felicitaciones, todo hasta ahí parecía terminar bien, pero cuando venía la pregunta ¿Dónde estudió? y respondía mi procedencia universitaria, muchos quedaban sorprendidos.

Esas experiencias quedaron como una incertidumbre en mí día tras día, me cuestionaba si realmente era una profesional competente y de calidad como muchos definían.

En el 2014, decidí estudiar en UNMSM, pues buscaba perfeccionarme, entender la naturaleza de un maestro y su compromiso. En esas circunstancias, me interesé por los instrumentos de evaluación, me quedé con una necesidad de aprender sobre ellos. Es ahí cuando, una maestra de la Facultad de Educación me sugiere estudiar la Maestría en Evaluación y Acreditación de la calidad en la Educación, pues ella consideraba que ahí aprendería sobre los instrumentos de evaluación. Inicialmente, me encontraba en una disyuntiva, no sabía si estudiar en EACE o una maestría en Literatura peruana.

Hay días en las que me arrepentí haber elegido la maestría, y hay días en las que me alenté y me convencí que no me equivoqué, pues de los tres ciclos que he cursado, tengo experiencias que rescatar de cada uno de ellos. En el primer ciclo, recuerdo que el Dr. Gonzalo Pacheco, cuestionaba la idea de formación integral en el estudiante, presentó un panorama de las definiciones de calidad y explicó su relación con los objetivos del PEN al 2021, la influencia de la OCDE en nuestro país y su pertinencia con la calidad, finalmente, me interesó su tesis que versaba sobre la “Educabilidad”. Este primer ciclo lo llevaba en la modalidad presencial, lo que a mi parecer, es mucho mejor, pues nos organizábamos en equipos y trabajábamos focalizados en la tesis.

En el segundo ciclo, hice mi traslado a la modalidad bimodal, era consciente que al hacerlo, tenía mayor responsabilidad en autoformarme, pues está vez no estaría tan activa como en el presencial. Siento que fue difícil adaptarme, pues llevaba un bebé en mi vientre y cada clase era para mí un reto; sin embargo, no baje la guardia, al contrario, sentí el aliento de mis familiares, incluso mi padre me dijo que “en estos tiempos la mujer del siglo XXI tiene que dedicarse a cada campo con excelencia, si vas a ser madre, tienes que serlo; si vas a estudiar, tienes que hacerlo con fervor y pasión; y si vas a ser esposa, tienes que hacerlo con amor… un arduo trabajo, pero no imposible”. Estas palabras, me llevaron a reflexionar, y buscar un propósito en todo lo que hacía, ¿para qué estudias en EACE si aún no lo aplicas en tu día a día?,

Desde el momento que conocí a los nuevos miembros del segundo ciclo de la maestría, decidí ser un referente académico, me di cuenta que mi embarazo no era un límite, que mi edad y falta de experiencia no sería un problema, pues muchos de mis compañeros bordeaban los 40 a más y tenían cargos “asegurados” en el MINEDU, UGEL 01 y 04, dueños de colegios, etc.

Considere que muchos de ellos manejaban un doble discurso, pues pregonaban a voz en cuello, una necesidad de reforma educativa, cuando ellos eran las causas de tanta desigualdad, lo digo porque sentía que la maestría se enfocaba a facilitar un certificado a cualquier precio, no importaba si estudiabas, si investigabas, o si deseabas promover un conversatorio. Creo, que salí más perturbada y decepcionada, basta con esta coincidencia, pues muchas de las estudiantes de la maestría habían sido mis profesoras de primaria; sentí mucha decepción, porque ellas habían sido un referente en mi vida y las recordaba como “buenas maestras”, pero con su accionar borraron, cual tornado los mejores recuerdos de mi niñez.

Esa fue una gran razón por lo que dejé de estudiar un año la maestría, me encontraba en una gran incertidumbre, sentía que la mediocridad podía ganar mis esperanzas y deseos de justicia y vida ordenada. Decidí, pensar un año, ese mismo tiempo lo dediqué a pensar en mi familia. Le di prioridad a mi bebé y a mi esposo. Empecé a construir un hogar más sólido, donde las normas que mi esposo y yo habíamos registrado en nuestras vidas, tenían que reflejarse en casa por nuestro hijo.

Nunca, antes de mi embarazo, sentía la necesidad de expresar mis respetos por cualquier persona que tuviera un hijo, comprendí que si no leía con avidez, mi hijo no sentiría ese placer al leer; me levantaba más temprano y trabajaba con mucho entusiasmo; todo ese 2016 fue así, de aprendizaje y de decisiones; sin embargo, no tuve el tiempo suficiente para llorarle a mi padre, pues en enero de ese año, él fallece, mi héroe me dejó con mil preguntas, mil ideas en proyectos y sueños.

Este 2017, decidí regresar al ruedo, pues consideraba que debía terminar lo que había empezado, prejuiciosamente me afirmaba que el nuevo grupo humano que encontraría me permitiría reivindicar aquella imagen bizarra de maestras que solo buscaban asegurar un puesto de trabajo, con trampas y falsedades. Nuevamente, sentí incongruencias con la mención: se me obligó pagar una matrícula extemporánea por falta de información hacía mi persona, (mi correo estaba en otro grupo), etc.

Como líneas más arriba dije, siempre en cada ciclo aparece una experiencia que queda en mí, pues escuchar a la persona bajo el nombre de Charles Torres, me dejó una preocupación y una necesidad: preocupación porque no estaba dando lo mejor de mí, pues a cada pregunta planteada sobre el tema de calidad, modelos, gestión, etc. sentía un gran vacío, por recordar lo que sí escuché en alguna clase del primer ciclo –no menciono el segundo, porque no me sirvió -, y una necesidad, pues yo también quería ver la calidad en mi vida.

En los dos fines de semana, que compartimos con el profesor, sentía que lo que él decía se hacía; es decir, había coherencia entre dichos y hechos.

Confieso que no he dormido lo suficiente a raíz de mi preocupación, me costó trabajar con mis nuevas compañeras, pues cada una tiene un ritmo muy distinto; he descuidado mi hogar por dos semanas, no he trabajado como debe ser. Todo por querer correr e ir contra el tiempo y comprender dos modelos de acreditación en el país.

Es cierto, he sacrificado varios factores de mi vida, pero recuerdo la frase que mi padre, me decía “el tiempo….” Y creo que una forma de vivenciar la calidad es en la organización del quehacer diario, el de encontrar en la fe la fortaleza para el espíritu, en el estudio las respuestas a las dudas y en la práctica la ejecución de todo lo aprendido.

Hoy duermo un poco más, pero leo algo mejor los temas presentados en una carta descriptiva por el Dr. Torres, hoy siento que la mención puede mejorar, si exijo lo que se acordó antes de ingresar a la mención; hoy comparto con mis estudiantes, la idea de que nuestras palabras tienen un peso enorme y nuestras acciones deben reflejar lo que nuestra boca emana.

Estoy convencida que el cambio parte de uno mismo y que la mejor arma es la educación.





[1] Esta frase es una interpretación a lo que mi padre llamaba la ley del Karma “Causa y efecto”.
[2] Los requisitos eran académicos (bachiller en Literatura, un idioma extranjero, conocimiento en actividades culturales, etc.) Ningún criterio veía un producto para la CASLIT.

martes, 23 de febrero de 2016

Nuestros sueños no se han truncado


En el instante que considero que el tiempo me está jugando una mala pasada, siento que me contradigo por lo que tengo que vivir. Estoy embarazada y a pocos días de traer al primer nieto, al primer hijo, al primer varón que mis padres y suegros desean conocer; y a la vez,  tengo que pasar momentos muy difíciles, pues he experimentado en menos de medio año, dos grandes partidas: mi abuelita Cirila y mi padre Jorge Víctor. 

Vuelvo a decir, el tiempo me esta jugando una mala pasada, porque parece que cada día represento al personaje que es devorado cada día por una bestia para regenerarse con dolor y resignación.
Mis ganas de crecer se han estancado, mi ilusión por ver a mi bebé son efímeras, y mi refugio está en mi fe, en mi familia. 
Increíblemente, la pasión a la lectura que fue inculcado por mi padre, me mantiene alerta, pues gracias a ella puedo sentir a mi padre, puedo construir argumentos frente a las personas que solo esperan mi más sensible debilidad para estropear lo que tanto cuidó mi padre: la unión.
Sin embargo, esta noche daré un homenaje a ese hombre que me contó historias desde muy pequeña, hoy leeré uno de sus cuentos favoritos, pues siempre alucinamos que cuando sería viejito lo llevaría a mi casa para cuidarlo y que en las últimas instancias pasaría sus días viviendo y peleando con mi mamá, porque en el fondo yo creía que ambos terminarían cuidándose. Aunque mi papá le ponía la chispa y me decía "peliando con tu mamá pero amándonos aunque sea en la vejez". Mi mamá no le ha prestado oídos a esa frase, yo sí.

Gracias Jorge Víctor Martínez Palomino. Te amo 
http://elmaestrocuentacuentos.wikispaces.com/Tristes+querellas+en+la+vieja+quinta

miércoles, 5 de agosto de 2015

Cuando nos llevan la delantera...

Esta mañana mi día dio un giro de 360°,  recordar que hace un par de horas estuve en la hermosa ciudad de Huancayo, compartiendo horas con la persona que no dudó en brindarme su amor, a pesar de la distancia; y enterarme que ella ya partió.
Mi corazón se siente acongojado y quizás confundido, porque recuerda aquellos momentos, de cuando era niña y ella me cuidaba, me aliviaba los dolores y compartía su lecho para cuidarme y arroparme; y por otro lado, haberla visto padeciendo una enfermedad que lentamente la fue consumiendo.
Si bien, muchos de nosotros somos hombres y mujeres adultos, nos cuesta creer que aquella mujer que con su carácter imponía orden hoy ya no está.
Sé que debemos ser fuertes, por los que quedamos en este mundo, pues las próximas generaciones necesitan saber de ti, conocer ese amor que tuviste con todos nosotros, de ese aliento que siempre nos dabas.
Descansa mi querida mamá Cirila Palomino.

domingo, 5 de julio de 2015

APRENDER A APRENDER: UNA PROPUESTA DESDE LAS TEORÍAS EVOLUTIVAS

     Diversos investigadores, en las últimas décadas, consideran que el maestro debe potenciar sus conocimientos en diversos campos, fuera de su especialidad; es por tal razón que las necesidades actuales nos invitan a darle una mirada firme a las teorías evolutivas del desarrollo del conocimiento; pues en diversos centros educativos - ya sean particulares o nacionales- se evidencia una carencia del "autocontrol cognitivo"
Según la doctora Guillermina Pizano, se necesita mejorar la actividad cognitiva de nuestros estudiantes; para ello debemos generar en ellos criterios de autoevaluación -creo que no tiene que ser un requerimiento copiar los esquemas dados por el Ministerio- pues enseñemos paulatinamente, el propósito de conocer un tema, los objetivos que deben lograr, y sus propios fines ante el nuevo conocimiento.
El maestro como especialista en la evaluación, debe abrir espacios para la reflexión y los alcances de solución ante un problema.
Un buen estudiante puede caracterizarse por:

  • genera sus propias finalidades al estudiar un tema.
  • auto evalúa su aprendizaje, y si se equivoca, busca la manera de corregirlo
  • potencia su aprendizaje relacionando lo que conoce con lo nuevo.
  • busca elaborar esquemas que le permitan aprender lo aprendido

sábado, 25 de octubre de 2014

PAUTAS PARA REDACTAR UN TEXTO CRÍTICO

El siguiente trabajo tuvo como finalidad recoger la comprensión lectora en el nivel crítico de los estudiantes del colegio William Prescott del segundo año de secundaria. 
Se les pidió a los estudiantes escoger entre cuatro temas:
  1. Los amigos del colegio
  2. Los amigos del barrio
  3. ¿Qué es la secundaria?
  4. Los cambios físicos y emocionales de los adolescentes
Los estudiantes al escoger el tema de su preferencia, redactaron en un máximo de 10 líneas sus opiniones. Luego entregaron de manera aleatoria a otro compañero.
Los estudiantes que recibieron las notas, escribieron sus opiniones sin colocar sus nombres, tan solo un alias. 
A continuación detallamos el formato utilizado

De los 27 estudiantes se escogió 15, siendo los más representativos, pues sus opiniones han sido lógicas ante el tema y han mantenido el formato planteado en clase.