martes, 23 de febrero de 2016

Nuestros sueños no se han truncado


En el instante que considero que el tiempo me está jugando una mala pasada, siento que me contradigo por lo que tengo que vivir. Estoy embarazada y a pocos días de traer al primer nieto, al primer hijo, al primer varón que mis padres y suegros desean conocer; y a la vez,  tengo que pasar momentos muy difíciles, pues he experimentado en menos de medio año, dos grandes partidas: mi abuelita Cirila y mi padre Jorge Víctor. 

Vuelvo a decir, el tiempo me esta jugando una mala pasada, porque parece que cada día represento al personaje que es devorado cada día por una bestia para regenerarse con dolor y resignación.
Mis ganas de crecer se han estancado, mi ilusión por ver a mi bebé son efímeras, y mi refugio está en mi fe, en mi familia. 
Increíblemente, la pasión a la lectura que fue inculcado por mi padre, me mantiene alerta, pues gracias a ella puedo sentir a mi padre, puedo construir argumentos frente a las personas que solo esperan mi más sensible debilidad para estropear lo que tanto cuidó mi padre: la unión.
Sin embargo, esta noche daré un homenaje a ese hombre que me contó historias desde muy pequeña, hoy leeré uno de sus cuentos favoritos, pues siempre alucinamos que cuando sería viejito lo llevaría a mi casa para cuidarlo y que en las últimas instancias pasaría sus días viviendo y peleando con mi mamá, porque en el fondo yo creía que ambos terminarían cuidándose. Aunque mi papá le ponía la chispa y me decía "peliando con tu mamá pero amándonos aunque sea en la vejez". Mi mamá no le ha prestado oídos a esa frase, yo sí.

Gracias Jorge Víctor Martínez Palomino. Te amo 
http://elmaestrocuentacuentos.wikispaces.com/Tristes+querellas+en+la+vieja+quinta

No hay comentarios:

Publicar un comentario