
En el instante que considero que el tiempo me está jugando una mala pasada, siento que me contradigo por lo que tengo que vivir. Estoy embarazada y a pocos días de traer al primer nieto, al primer hijo, al primer varón que mis padres y suegros desean conocer; y a la vez, tengo que pasar momentos muy difíciles, pues he experimentado en menos de medio año, dos grandes partidas: mi abuelita Cirila y mi padre Jorge Víctor.
Vuelvo a decir, el tiempo me esta jugando una mala pasada, porque parece que cada día represento al personaje que es devorado cada día por una bestia para regenerarse con dolor y resignación.
Mis ganas de crecer se han estancado, mi ilusión por ver a mi bebé son efímeras, y mi refugio está en mi fe, en mi familia.
Increíblemente, la pasión a la lectura que fue inculcado por mi padre, me mantiene alerta, pues gracias a ella puedo sentir a mi padre, puedo construir argumentos frente a las personas que solo esperan mi más sensible debilidad para estropear lo que tanto cuidó mi padre: la unión.
Sin embargo, esta noche daré un homenaje a ese hombre que me contó historias desde muy pequeña, hoy leeré uno de sus cuentos favoritos, pues siempre alucinamos que cuando sería viejito lo llevaría a mi casa para cuidarlo y que en las últimas instancias pasaría sus días viviendo y peleando con mi mamá, porque en el fondo yo creía que ambos terminarían cuidándose. Aunque mi papá le ponía la chispa y me decía "peliando con tu mamá pero amándonos aunque sea en la vejez". Mi mamá no le ha prestado oídos a esa frase, yo sí.
Gracias Jorge Víctor Martínez Palomino. Te amo
http://elmaestrocuentacuentos.wikispaces.com/Tristes+querellas+en+la+vieja+quinta
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