En estos tiempos se menciona que el maestro debe atender al proceso comunicativo que se dinamiza entre el o la docente y los estudiantes con fines de optimizar el aprendizaje en los receptores (estudiantes). Esto particularmente, me permite reflexionar en las mil estrategias que un maestro debe preparar para el grupo de estudiantes que, muchas veces, esta condenado a la desmotivación perpetua.
No pretendamos caer en el círculo del pesimismo, veamos que debe quedar claro los límites y las semejanzas que pueden surgir en cuanto la pedagogía y la didáctica; creo que de esta manera podemos proponer una comunicación óptima, pues la educación procura preservar valores y los productos de diversas culturas, en un espacio y en un tiempo:
- PEDAGOGÍA: Entendida como una disciplina enfocada en el estudio de la Educación, tiene un carácter científico. Según Torre Zermeño puede dividirse en dos niveles -Pedagogía de ciencia pura y Pedagogía de ciencia aplicada- (2005: 14)
- DIDÁCTICA: Son las herramientas e instrumentos previamente evaluados para ser utilizados en la acción (sesión de aprendizaje). Podemos hablar de didácticas, pues según el propósito de cada época se ha visto grandes cambios. Pensemos que en esta era, predomina la idea de modelos flexibles, que evidencian la complejidad de los procesos cognitivos.
Por lo mencionado podemos considerar que el maestro tiene que tener un perfil científico, pues tiene que planificar, proponer un propósito en su quehacer, estar consciente que el proceso de enseñanza y aprendizaje es activo y no solo depende de su labor, por el contrario, hoy más que nunca nuestra labor pretende humanizar a la educación, (re)planteando el uso de las "herramientas tecnológicas".
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